Disfrutar de días de sol y playa en la Playa de Boa Viagem, la magnífica playa de Recife, es una buena elección, además también recomendable es alojarse unos días en los magníficos hoteles y pousadas de una de la mejores playas de Brasil: Porto Galinhas.
No puede dejar de verse la ciudad de Olinda, considerada una de las cunas de la cultura brasileña. Esa condición y su arquitectura, de las más representativas del período colonial, llevaron a la UNESCO a declararla en 1982 Patrimonio Natural y Cultural de la Humanidad. Sus imponentes iglesias y los misterios de sus monasterios nos acercan a la rica y dinámica vida cultural que siempre ha tenido.
También recomendable es la visita al Recife Antiguo, se caracteriza por sus numerosas construcciones coloniales, muchas de las cuales han sido restauradas y convertidas en restaurantes, bares, museos y galerías de arte. Si a ello le sumamos la presencia de teatros y centros comerciales, y el encanto de las construcciones de estilo portugués y holandés, podemos comprender por qué el Casco Antiguo de Recife es otra visita obligada.
En Recife y en Porto Galinhas la vida nocturna es muy animada.