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Áreas protegidas del Cerrado: Chapada de los Veadeiros y Parque Nacional de las Emas

Inscritos en la Lista de Patrimonios de la Humanidad en el año 2001. El Cerrado constituye el segundo mayor bioma de las regiones geotrópicas y abarca un área de dos millones de km2, lo que supone un área igual a toda Europa Occidental. Está localizado en el Planalto Central de Brasil. Su ecosistema se compara al de la selva amazónica, en términos de biodiversidad, y mucho más rico que las demás sabanas del planeta. Se encuentra en los Estados de Goiás y Mato Grosso do Sul.

Es uno de los ecosistemas más antiguos del continente Suramericano. Por mucho tiempo fue visto como un "espacio vacío", pero no solo es un área de enorme importancia ecológica, sino que tiene muchos lugares de belleza espectacular.

El Cerrado es una formación de vegetación muy antigua y algunos científicos incluso sugieren que pudo haber existido en una forma prototípica antes de la separación entre Suramérica y África. Lo que sí es cierto es que hubo una interacción dinámica entre el Cerrado y la selva tropical durante la edad del hielo.

El clima en el Cerrado es subtropical y continental: lluvioso de octubre a marzo y seco en otros meses del año.

La densidad y la composición de la vegetación del Cerrado dependen de la interacción entre las condiciones del suelo, los patrones de precipitación, la altitud, la proximidad de los ríos y la disponibilidad de agua subterránea. El fuego natural es también un factor importante. Esta interacción compleja hace del Cerrado un mosaico encantador de paisajes que van desde las selvas tropicales secas y densas ("cerradão"), hasta prados despejados ("campos limpios”), creciendo en los suelos profundos y bien drenados de las mesetas centrales brasileñas.

Los manantiales de muchos de los principales ríos de Brasil - con la notable excepción del Amazonas, se pueden encontrar en las mesetas del Cerrado.

Por su antigüedad e interacción con la selva tropical, el Cerrado sea considerado la sabana más rica del mundo en virtud de la gran diversidad y endemismo de plantas altas. Se estima que tiene 10.000 especies de plantas, con más del 40% endémica, entre ellas muchas hierbas.

La flora del Cerrado, bastante antigua, altamente diversificada y con elevados niveles de endemismo. Los campos limpios tienen cobertura vegetal exclusivamente rastrera, con sus gramíneas y hierbas exuberantes. A medida que el suelo mejora surgen palmeras acaules y pequeños árboles retorcidos. Poco a poco ese paisaje da lugar a los cerrados, con mayor densidad de árboles retorcidos, de corteza espesa tallada y hojas gruesas y carnosas: Los mejores suelos sustentan las densas matas de galería del cerrado, donde crecen árboles de tronco casi recto y copas altas, cubiertas por una trama de cipés impidiendo la penetración de la luz.
Como cualquier sabana, el ecosistema del Cerrado se ha adaptado a los fuegos que se producen. Los árboles tienen cortezas resistentes al fuego y muchas plantas tienen raíces profundas que las permiten resurgir de las cenizas.

La lista de pájaros del Cerrado es extenso, muy variado e incluye más de 800 especies. Los típicos pájaros grandes típicos del Cerrado son el ñandú grande y la chuña de patas rojas. Muchos ellos aparecen en otros ecosistemas, pero éste no es el caso de pájaros raros como la serreta brasileña y el churrín de brasília.

Para la mayoría de los grandes mamíferos suramericanos, el Cerrado es un hábitat muy importante. Esto incluye el elegante lobo de crin, el impresionante armadillo gigante, el oso hormiguero gigante, el tapir, varias especies de ciervos y felinos como jaguares y pumas. Los monos como titíes y el aullador negro también pueden ser encontrados en las áreas de vegetación más densa.

Muy visibles en el Cerrado son los montículos de termitas y de hormigas cortadoras de hojas. Las termitas y las hormigas no son solamente alimento para muchos animales, sino también responsables de la reingeniería del paisaje, proporcionando nuevas oportunidades para las plantas.

Hay muchos destinos fascinantes en el Cerrado brasileño. Además de la fauna muy  variada, también impresionan los paisajes ondulados, los antiguos acantilados y las altas cascadas altas. La variedad de la vegetación también sorprenderá: las bonitas veredas, jardines de muchas flores salvajes coloridas y huertas de pequeños árboles que producen frutas exóticas.

La Chapada dos Veadeiros es el punto más alto del estado de Goiás, considerada como un verdadero paraíso. Está ubicada en el municipio de Alto Paraíso y la entrada al parque está próxima a la villa São Jorge, a unos 250 km de la capital federal, Brasilia. El paisaje presenta magníficos valles, ríos, cascadas, cañones y montañas poblados, además, de una riquísima fauna.

La vegetación es bastante variada e incluye bosques de ribera, sabanas arbóreas y herbáceas. Hay también bosques de galería, donde se pueden encontrar especies como el lapacho rosado (tabebuia impetiginosa), copaiba o copayero, pimentero falso, tembetarí (fagara rhoifolia), palmera pindó (syagrus romanzoffiana), palma burití, palma babasú, y más de 25 tipos de orquídeas. 

La Chapada también es muy conocida por la presencia de cristales de roca que afloran del suelo entre la hermosa flora de la zona. Según las personas esotéricas, es de de esos cristales de donde emana la energía especial del lugar.

La región también engloba el importante Parque Nacional de la Chapada dos Veadeiros, creado en 1961, de 65 515 has de superficie. Además de la flora característica de la sabana arbórea brasileña, el parque es el hábitat de una gran cantidad de especies amenazadas de extinción, como el venado de las pampas, el ciervo del pantanal, el yaguareté o jaguar, el lobo de crin, el ñandú común, la chuña de patas rojas, el conejo brasileño, el tatú carreta, el oso hormiguero, el carpincho, el tapir, el tucán de pico acanalado, el buitre real y el zamuro negro.

Visitas y actividades recomendadas en la Chapada dos Veadeiros:

Cascada del río Preto: es un salto de 80 m. La caminata hasta el lugar es de unos 6 km, por dentro del Parque Nacional de la Chapada dos Veadeiros. Se puede nadar en el lago ubicado en la base de la cascada. El regreso es en subida por lo que el visitante debe tener cierta preparación física.

Cañón 2 y Cariocas: se llega después de una camino fácil de unos 4 km, bordeando algunos arroyos. Pero la belleza de las flores de la sabana recompensa la caminata. El cañón segundo se forma debido al estrechamiento del río Preto que termina en una hermosa cascada. Más adelante se encuentra la cascada Cariocas donde se puede nadar.

Cascada Rodoviária: es un pequeño arroyo intermitente, de acceso libre, al que se llega después de una corta caminata.

Mirador de Dois Saltos: este sendero de difícil acceso, ya que exige un cierto esfuerzo y preparación física del visitante, aunque queda compensado por la magnífica vista de las dos cascadas del río Preto.

Carrossel: está en la parte alta del salto de 80 m. Exige excelente preparación física y espíritu de aventura pues es preciso cruzar cañones a nado, arrastrarse por una grieta entre las rocas, caminar 22 kms. El duro esfuerzo es recompensado por la gran cantidad de piscinas y por el paisaje espectacular del lugar.

Cascadas Almécegas: está situada en la finca São Bento. La Almécega segunda es la más recomendada para aquellos a los que les gusta nadar.

Cascada São Bento: se encuentra en las tierras de la finca São Bento. En el lago que se forma se disputan campeonatos de polo acuático.

Vale da Lua: se accede al valle de la Luna por el camino que va hacia São Jorge (GO-327), siguiendo  las señales indicadoras se llega fácilmente. Dada la formación rocosa producida por la erosión provocada por el río, el lugar se asemeja a un paisaje lunar, y debido a ello, tomó ese nombre. Existen bonitas piscinas naturales que se forman en las depresiones del terreno y en las grutas pequeñas. No menos hermoso, pero completamente diferente, es el jardín. Además, las rocas centellean en noches de luna llena. La caminata es fácil y dura unos 20 minutos.

Abismo: cuenta con cascadas grandes y pequeñas con varias piscinas de hidromasaje. Agradable caminata de unos 40 minutos desde el “discopuerto” (se dice que es un aeropuerto de ovnis) con vista panorámica del camino a Colinas.

Raizaza: después de una caminata de 15 minutos se llega a estas hermosas cascadas. El lugar ofrece también, en sus acantilados, estimulantes desafíos a los amantes del rappel o autodescenso. Se encuentra a 3,5 km de São Jorge, por la carretera GO-327.

Jardín Maytrea: con campos de flores, senderos y palmares cercados de montañas, un verdadero deleite para los que aprecian la naturaleza.

El Parque Nacional das Esmas o El Parque Nacional de los Ñandúes, como también se le conoce, en el Estado de Goiás, tiene como gran atracción un paisaje escarpado característico de la chapadas, además de una fauna de fácil observación.

Visitas y actividades recomendadas en el Parque Nacional das Esmas:

La flora:allí se encuentra casi todo tipo de cerrado existente en el Brasil: cerrados, “cerradões” (vegetación de transición entre el cerrado y la floresta), los campos limpios, los campos sucios, las florestas ciliares o florestas de galerías y las veredas, con gran abundancia de buritis en las cabeceras de los ríos y arroyos.

Los campos de gramíneas, que llegan a alcanzar dos metros de altura, ocupan 60% del área del Parque. En los trechos de cerrado típico, los árboles mayores pueden presentar de cuatro a cinco metros de altura.

La fauna: frecuentemente se pueden ver ñandúes, lobos, osos hormigueros, sariamas, venados, ciervos y aves de rapiña, como el gavilán mestizo y la acauán. Con un cierto grado de suerte, se pueden ver también felinos. Además es común la presencia de grupos de animales como cerdos de la floresta, carpinchos, macacos, ciervos-camperos y avestruces. También se encuentran animales que andan juntos en menor número, como los osos-hormigueros-bandera, zorros, alces, armadillos, culebras, sariamas, gavilanes, lechuzas, curiangos y panteras. Pueden ser vistos algunos animales que se encuentran amenazados de extinción, como el armadillo-canasta, lobo-guará, cachorro-do-mato-vinagre y oso-hormiguero-pequeño.

La mejor época para su visita es la estación seca, entre abril y octubre. En los espacios de vegetación más densa se pueden todavía observar mutuns y tucanes, además de primates como el bugio y el macaco-prego Serpientes de gran tamaño, como la anaconda y la boa, se encuentran en abundancia.

Riquezas hídricas:el límite oeste del Parque coincide con el gran divisor de aguas entre tres importantes cuencas hidrográficas: la Cuenca Amazónica, al Norte; la Cuenca Platina, al Sur; y la Cuenca del Pantanal, al Oeste. Los ríos Formoso y Jacuda bañan con sus aguas azuladas que, tan limpias y claras, permiten la visualización de piedras y del bosque subacuático, resultado de la buena penetración de los rayos solares en el agua. En algunos lugares, su profundidad alcanza cuatro metros.           

Los termiteros : en el Parque está la mayor concentración de termiteros por metro cuadrado en todo el mundo. La reunión de termiteros de diferentes colores, dependiendo del suelo en el cual están, puede alcanzar hasta dos metros de altura. En el comienzo del período lluvioso presentan el fenómeno de la bioluminiscencia. Consiste en la irradiación de luz fosforescente azul-verdeada, producida por pequeñas larvas que allí se encuentran en busca de alimentos, ofreciendo un bellísimo espectáculo. Las termitas son la base alimentaría de los osos hormigueros. En los termiteros, varias aves y pequeños animales hacen sus nidos.

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