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Centro histórico de Salvador de Bahia

Inscrito en la Lista de Patrimonios de la Humanidad en el año 1985. Situada en el Estado de Bahia. Thomé de Sousa en 1549, siguiendo las instrucciones de la Corona portuguesa que buscaban un lugar estratégico y bien comunicado con el resto de Brasil,  funda Salvador, sobre un acantilado a la orilla del mar de la Bahia de Todos los Santos. Primera capital del país, durante 214 años, la ciudad enseguida incorporó otras dos funciones: la de puerto de apoyo a las rutas del Oriente y la de gran centro de exportación de azúcar. Estas dos actividades irían a contribuir a la conformación de una población mestiza de portugueses y esclavos africanos, importados en gran escala para el cultivo de la caña de azúcar. A éstos se sumaron otros contingentes étnicos, a partir de finales del siglo XIX, dando origen a una cultura popular muy rica, en la que se mezclan aspectos occidentales, africanos y, en menor escala, orientales.

La fundación de Salvador significó igualmente el principio de una nueva fase en el urbanismo colonial, que por razones de defensa debería construirse un área elevada, cercada por una muralla. Con una típologia nítidamente medieval, con sus calles tortuosas adaptadas a la topografía accidentada, sus parques y pequeñas plazas irregulares, en un natural y pintoresco desorden, como se puede observar en el Pelourinho.

La expansión hacía el mar dividió la ciudad en dos, la alta, centro administrativo y religioso, y la ciudad baja, donde se ubican el puerto y los astilleros. La conexión entre las dos ciudades siempre ha representado un reto, se abrieron caminos, de los cuales los más antiguos son las laderas de Conceiçao, de la Misericordia y de la Preguiça. Finalmente en 1872, se instaló el elevador Lacerda, hoy integrado en el paisaje de la ciudad, y que comunica las dos ciudades.

Tomando como base la riqueza generada por el cultivo del azúcar, a mediados del siglo XVII, se inicia en Salvador una nueva etapa de arquitectura bahiana, en ese período sucede la construcción de los principales palacios y casas solariegas, es cuando las órdenes religiosas levantan sus iglesias más grandiosas, sólidas y lujosas y sus conventos más significativos.

Visitas y actividades recomendadas:

Centro Histórico:el casco viejo o centro histórico de Salvador preserva millares de casonas de los siglos XVI, XVII y XVIII. Está dividido en tres áreas principales: la plaza Municipal hasta el Largo de São Francisco, el Pelourinho y el Largo do Carmo y, por último, el Largo de Santo Antônio Além do Carmo. Abundan las iglesias y casonas rodeadas por la vasta actividad cultural que se desarrolla en el lugar. Además, a lo largo de sus cuestas y calles pavimentadas con adoquines redondeados (llamados cabeza de negro) están registrados importantes episodios de la historia brasileña.         

Entre los atractivos principales, merecen mención las plazas Municipal y de la Sé, el Ascensor Lacerda, la Cámara Municipal, el Consejo Municipal, el Palacio Rio Branco, la Santa Casa y la iglesia Da Misericórdia, el Palacio del Arzobispado, la Catedral Basílica, el Terreiro de Jesús, el Largo do Cruzeiro de São Francisco, el Pelourinho con sus iglesias, locales comerciales y plazas, y por último, el Largo do Carmo, donde se encuentran el Fuerte de San Antonio y el gran conjunto religioso formado por la iglesia y el convento de Nossa Senhora do Carmo y por la iglesia Da Ordem Terceira do Carmo.     

Iglesias:

Iglesia Da Ajuda: fundada por los jesuitas que llegaron al Brasil con Tomé de Souza en el siglo XVI, y demolida y reconstruida en la vereda opuesta en el siglo XX, es una de las iglesias más antiguas de Salvador. Actualmente su fachada muestra un aire neorromántico.

Iglesia Da Ascensão do Señor: construida en 1975, es totalmente diferente de las iglesias convencionales de Salvador. Todo en esta iglesia hace referencia al número 12, en homenaje a los doce apóstoles de Cristo: la cubierta formada por doce “pétalos” de hormigón, los doce bancos en fila. En el subsuelo hay una capilla en la que se encuentran el baptisterio y la sacristía.

Iglesia Da Ordem Terceira de São Domingos: empezó a ser construida en 1731 y terminada seis años más tarde. La fachada es en estilo rococó con una talla neoclásica más reciente. El plano es el típico de las iglesias de comienzos del siglo XVIII, con pasillos laterales y tribunas superpuestas. El techo de la nave, en estilo ilusionista, y los paneles del gran salón se atribuyen a José Joaquim da Rocha.    

Casa Dos Padres – Itacaré:construida sobre un sótano elevado por los jesuitas a comienzos del siglo XVIII. El tejado a cuatro aguas, terminado en alero voladizo. Está semiderruida y se puede ver el cielo desde su interior.  

Catedral Basílica: fue construida en el siglo XVII, con materiales preciosos como oro, mármol, madera de jacarandá y carey, en un estilo mezcla de barroco y rococó. 

Iglesia y Convento de São Francisco:uno de las más importantes representaciones del barroco en el Brasil, sus retablos están recubiertos de oro. La imagen más importante es la de San Pedro de Alcántara, atribuida a Manoel Inácio da Costa. Las obras de la iglesia se iniciaron en la primera mitad del siglo XVIII. Los murales de azulejos portugueses, que narran la leyenda del nacimiento de San Francisco y su renuncia a los bienes terrenales, también son de estilo barroco. La nave central y el transepto forman la cruz del Señor. La decoración pictórica en forma de estrellas, hexágonos y octógonos exaltan a la Virgen María, a la que los brasileños llaman siempre Nossa Senhora. En la sacristía hay 18 óleos que representan diversos momentos de la vida de San Francisco.    

Fuertes:

Fuerte de Santo Antonio da Barra: propiedad de la Marina del Brasil, está situado a la entrada norte de la Bahía de Todos los Santos. La construcción de esta fortificación se inició en 1536 por mandato del primer donatario de la Capitanía de Bahia, Francisco Pereira Coutinho, y su proyecto original tenía forma de torre decagonal.         

Fuerte del Monte Serrat: por sus formas equilibradas y armoniosas se lo considera la más hermosa obra de arquitectura militar del período colonial brasileño. Se empezó a construir en 1583, en una ubicación estratégica, en lo alto del punto más avanzado de la península, con vista al puerto de la ciudad. Terminado en 1742, se conserva hasta la fecha sin modificaciones del plano original, con una casa de comando flanqueada por murallas de bastiones redondos, en la que está montada la batería de nueve cañones.        

Museos:

Museo Carlos Costa Pinto:muestra los artefactos usados en la intimidad por las familias pudientes de los siglos XVIII y XIX. La colección particular Costa Pinto se distribuye por 23 salas de exposición de arte decorativa y pintura. Son más de tres mil objetos divididos en colecciones de platería, orfebrería, porcelana china y europea, cristales, pinturas, obras de marfil, opalina, bronce y laca de la China. Las joyas de oro y la colección de 27 balangandãs (conjuntos de amuletos) de plata, son las piezas más valiosas de la colección.   

Museo de Arte Sacra de la Universidad federal de Bahia (UFBA):inaugurado en 1959, funciona en el Convento de Santa Teresa, uno de los más notables conjuntos arquitectónicos del período seiscentista. Obra de las Carmelitas Descalzas. La colección está compuesta por esculturas de madera, pedra-sabão (esteatita), arcilla y marfil, y piezas de orfebrería, entre las que se destaca un ostensorio de plata dorada adornado con más de 400 piedras preciosas y semipreciosas.

Museo de Arte de Bahia:es el museo más antiguo de la ciudad, fue fundado en 1918 y funciona actualmente en el Solar Cerqueira Lima. En su colección sobresalen las esculturas de madera, arcilla y marfil, las pinturas en mayólica y la platería de los siglos XVII, XVIII y XIX, así como los muebles de época.        

Museo Abelardo Rodrigues:contiene una de las más extensas colecciones particulares de arte sacra de Brasil: 808 objetos entre imágenes, pinturas, oratorios, altares y crucifijos del período comprendido entre el siglo XVII y el XIX. Está instalado en el piso principal del Solar Ferrão, imponente representante de la arquitectura civil de la colonia.

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