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Parque Nacional de Iguaçu y las Cataratas

Inscrito en la Lista de Patrimonios de la Humanidad en el año 1986. Situado en el oeste del Estado de Paraná, el Parque Nacional de Iguaçu fue el segundo en ser creado en Brasil, después del Parque de Itatiaia, en 1939. Constituye una de las mayores reservas forestales de América del Sur, así como de protección de los recursos naturales renovables del Estado.

La palabra Iguaçu significa "agua grande", en la etimología tupí-guaraní. Un nombre que combina con la grandiosidad de las cataratas del Iguazú, una de las maravillas naturales del planeta, con 275 cascadas con una altura promedio de 60 m.

Cataratas de Iguaçu

Las Cataratas del Iguaçu son cuatro veces más extensas que las cataratas del Niágara, en los Estados Unidos, y sin duda las más espectaculares de América del Sur.

Las Cataratas del Iguaçu, fueron descubiertas en 1541, por Alvar Nuñez Cabeza de Vaca, que las bautiza como “Cataratas de Santa María”.  El comandante español, guiado por indios guaraníes, lidera la primera expedición colonizadora. El aislamiento y la posterior inclusión del área a la provincia Jesuita de Paraguay mantuvo a los indios caigangues con el dominio del territorio hasta 1881. El asentamiento de población definitivo de la región ocurrió a partir de la instalación de la Colonia Militar del Iguaçu (1888), dando origen a la Villa de Iguaçu, que más tarde se convertiría en Foz de Iguaçu. En 1930, llegan los primeros colonizadores gauchos, iniciando un nuevo ciclo de expansión agrícola en el oeste paranaense. Hoy, la región es un polo exportador e importante centro turístico.

El Parque Nacional del Iguaçú es una de las más bellas reservas ecológicas del mundo, con 170 mil has., su origen se debe a la intensa actividad volcánica de la zona, formando lavas basálticas. El punto donde el agua alcanza un mayor volumen y fuerza es la “Garganta del Diablo”, por donde fluye el brazo principal del río.

El clima subtropical húmedo, con una floresta subtropical, caracterizada por masas arbóreas, de individuos de gran tamaño, asociados a lianas y plantas epifitas. Entre los árboles con alturas entre 15 y 25 m., destacan: el cedro, el laurel, el angico, el ipé, el palo de rosa, este último puede alcanzar hasta 40 m de altura. En alturas medias, entre los 5 y 15 m de altura, destacan: los palmitos y los fetos arborescentes. Junto al suelo, aparecen las samanbayas y las hierbas. Las bromelias, isipós, araceas y orquídeas que también componen la diversidad de la flora.

El parque alberga una rica y diversificada fauna, destacándose la onza pintada (una especie de jaguar), y otros como la jaguatirica y el gato de la selva. La anta, el tamanduá de chaleco, el mono bugio, la nutria y las ariarañas (especie en extinción), que a pesar de no ser endémicos, son animales característicos de este tipo de selva. Se encuentran un gran número de murciélagos, además de una significativa avifauna como diversos tipos de gavilanes, la jacutinga, picaflores, papagayos, tucanes, pato serrucho, entre otros. Entre los reptiles, se destaca el cocodrilo de buche amarillo, especie en extinción. Se encuentra también una gran diversidad de anfibios, peces e invertebrados, especialmente insectos.

En el parque la caza está totalmente prohibida y, sin embargo, se permite la pesca con restrinciones. La propia floresta (subtropical de hoja ancha) no tiene nada que envidiar a la Floresta Amazónica, lo que sólo por sí misma justifica el creciente flujo ecoturístico hacía la región.

El Parque Nacional de Iguaçu tiene un Centro de Visitantes, ómnibus eléctrico y el Porto das Canoas, un espacio con comercios de recuerdos y un restaurante panorámico.

Es posible visitar las cataratas el año entero. En el verano, hay rápidos golpes de lluvia, pero con eso las cascadas aumentan de volumen y la vegetación queda más exuberante. Lluvias prolongadas ocurren entre los meses de septiembre y octubre.

El IBAMA (Instituto Brasileño de Medio Ambiente), administra este Parque y actualmente está en proceso de revitalización, al igual que el Parque Argentino.

El área de visita está constituido por un único circuito de pasarelas que se encuentra de frente a los saltos, ofreciendo una vista panorámica realmente impresionante.

El circuito mide 1200 m con escalones que imposibilitan la circulación en silla de ruedas.
Al finalizar el circuito hay un ascensor. La escalera para ascender tiene 130 escalones en 220 m de longitud.

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