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Ampliar mapa de Pernambuco |
Estado que en dimensiones es similar a Portugal, posee lugares típicos de esa región de país, como las zonas de sertão, agreste y zona litoral de exuberante vegetación. La naturaleza es bellísima en Pernambuco. En sus 180 kms. de playas, el mar de colores verdosos o azul turquesa (el color cambia dependiendo de la marea) abraza piscinas naturales, arrecifes, bahías desiertas, ensenadas y aldeas de pescadores con iglesias seculares. En algunos tramos, la Mata Atlántica llega hasta el mar y hay playas prácticamente salvajes. En otros, los ríos, el mar y los manguezais forman un paisaje único y agreste. |
Fue el escenario de sangrientas luchas contra los holandeses que ocuparon la región durante más de dos décadas, Pernambuco es uno de los estados brasileños donde se produjeron algunas de las escenas más épicas de la historia de Brasil. El estado conserva huellas del período en que se enriqueció gracias a la producción de caña de azúcar y su capital, Recife, encarna una perfecta síntesis entre lo nuevo y lo antiguo. El pasado colonial se mezcla en sus calles y monumentos con la modernidad de una metrópoli.
Pernambuco se formó absorbiendo una gama de tradiciones oriundas del negro, del indio y del europeo, que se mezclaron dando origen a la cultura local. La civilización del azúcar, la casa grande y la senzala, la naturaleza privilegiada, la conquista de las tierras áridas del sertão, todo eso contribuyó a un rico crisol cultural, presente en la literatura, la música, las artes plásticas, la artesanía popular, las danzas, las creencias y los condimentos de la cocina local. Estas tradiciones se conservan y las fiestas religiosas atraen a multitudes. Las mayores expresiones del folclore pernambucano son las danzas y los ritmos, como el maracatu (comparsa de carnaval), la cuadrilha, la ciranda y el fandango. Ninguna de ellas, sin embargo, tan asociada a Pernambuco como el frevo.
En los años 90, el trinomio constituido por la emergente actividad del turismo, la agricultura irrigada y el Complejo Portuario de Suape, proyecta todavía más la economía pernambucana en el conjunto nacional. El turismo tiene como principal polo de desarrollo: el proyecto Costa Dourada. Dicho programa, llevado a cabo por la iniciativa privada en colaboración con el gobierno federal y los de los estados de Pernambuco y Alagoas, tiene por objeto dotar de infraestructura al litoral en el tramo entre Cabo de Santo Agostinho (sur de Pernambuco) y Barra de Santo Antônio (norte de Alagoas), para explotar las potencialidades turísticas naturales de la región.
Recife, la capital del estado de Pernambuco nació en la hoz de los ríos Capibaribe y Beberibe, en 1548, como un poblado de pescadores, pero enseguida creció y se convirtió en la sede del gobierno en el período en que los holandeses ocuparon el Nordeste de Brasil. Se la conoce como la "Venecia brasileña" por sus puentes, canales y ríos; sólo en el centro de la ciudad existen 39 puentes que cruzan más de 50 canales. La capital pernambucana mezcla el pasado y el presente.
Recife es también la capital del frevo en Brasil. En Carnavales, el grupo Galo da Madrugada abre los festejos y arrastra a más de un millón de personas por las calles de la ciudad - ese grupo figura en el libro Guiness por ser considerado el mayor grupo carnavalesco del mundo. En la capital pernambucana, el arte y la cultura empapan la vida en general y se reflejan en la arquitectura colonial, con sus casas, iglesias y fuertes antiguos. |
Visitas Recomendadas
En Recife:
- Playa de Boa Viagem, es la más famosa de la capital.
- Museu do Homem do Nordeste, un significativo encuentro remite al visitante al pasado, a la cultura del azúcar y a lo más genuino del arte popular pernambucano.
- Pátio de São Pedro, con casas coloniales de los siglos XVIII y XIX alrededor de la Catedral de São Pedro.
- La vieja cárcel ha sido transformada en un centro de cultura popular, con tiendas de encajes, alfombras, artesanía de pita y paja, bordados y cerámicas.
- A 16 kilómetros de Recife, a orillas del río Capibaribe, se encuentra el estudio/museo del artista plástico Francisco Brennand, en un antiguo ingenio de azúcar restaurado por él. Este museo es llamado también "Catedral del Arte", y en él están expuestas 2.000 piezas del artista.
En Olinda:
- Primera capital de Pernambuco, Olinda, incendiada por los holandeses y reconstruida más tarde, es considerada una de las cunas de la cultura brasileña. Esa condición y su arquitectura, de las más representativas del período colonial, llevaron a la UNESCO a declararla en 1982 Patrimonio Natural y Cultural de la Humanidad. Sus imponentes iglesias y los misterios de sus monasterios nos acercan a la rica y dinámica vida cultural que siempre ha tenido. La ciudad se extiende por 7 colinas, y un paseo a pie por sus calles y laderas transmite magia y hechizo.
En el estado de Pernambuco:
- Porto de Galinhas, a 53 kilómetros de Recife, es un paraíso de aguas cristalinas que forman piscinas, con bares y restaurantes, a la sombra de cocoteros.
- Para la práctica de deporte náutico recomendamos: Maria Farinha, Igarassu e isla de Itamaracá
- Playas de Calhetas y Gaibu, excelentes lugares para disfrutar de la naturaleza en estado casi salvaje.
- Cerca de la capital, en un escenario paradisíaco, el Parque Histórico Nacional dos Guararapes recuerda las rivalidades por las disputas del territorio.
- Vila Velha y el Forte Orange, en la isla de Itamaracá, son dos de las más expresivas representaciones del paso de los holandeses por Pernambuco. Allí, 13 cañones que apuntan hacia el mar, y la arquitectura colonial, representada por la iglesia y por el conjunto de casas conservado, constituyen el escenario de las batallas entabladas en el siglo XVII entre los colonizadores portugueses y los invasores holandeses.
- En Goiana, iglesias, monumentos y antiguos ingenios conservan la memoria del período de oro de la civilización de la caña de azúcar.
- A 550 kilómetros de Recife (poco más de 1 hora de vuelo), el archipiélago de Fernando de Noronha está formado por 21 islas e islotes, que brotan del fondo del mar, a una profundidad de 4.000 m. Son 26 Km2 de naturaleza prácticamente salvaje y rigurosamente conservada. Fernando de Noronha es la isla principal, repleta de miradores naturales que permiten divisar toda la belleza del lugar. Es la única habitada y tiene 16 playas de arenas blanquísimas, aguas transparentes y tibias, bancos de peces de colores y delfines. Piscinas naturales, tortugas marinas, algas y esponjas completan el paisaje de ensueño. El archipiélago es un verdadero paraíso para los amantes del buceo: sus aguas cristalinas, con una visibilidad de 50 m., permiten al visitante conocer 15 de las 18 especies de corales existentes en el planeta, o simplemente contemplar la riquísima fauna marina. Un paraíso en la tierra.
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Fiestas Populares
El estado tiene fiestas populares y religiosas durante prácticamente todo el año. En Cuaresma, Nova Jerusalém, a 180 kilómetros de la capital, escenifica el drama de la Pasión de Cristo, en el mayor teatro al aire libre del mundo. La obra reúne a nada menos que 500 actores, que representan 60 escenas en un área de 70.000 m2, para un público de 80.000 personas que se convierten en figurantes. En junio, el forró se adueña de Pernambuco. El centro de animación es Caruaru, donde los acordeonistas hacen la fiesta en medio de hogueras y mucha comida típica. |
Galeria Fotográfica
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