Información y reservas
Tel. (0034) 91 521 79 28
L – S: 09:30 – 20:00

Te proponemos un viaje a tu medida
Todo para su viaje a Brasil

Selva Atlántica: reservas del Sudeste

Inscrita en la Lista de Patrimonios de la Humanidad en el año 1999. Se encuentra situada en los Estados de Rio de Janeiro, Sao Paulo y Paraná que tienen la mayor porción que queda de la selva Atlántica de todo Brasil. El bosque Atlántico es considerado una de las más ricas áreas en diversidad y endemismo biológico del planeta. Originalmente cubría en torno al 15 % de la superficie de Brasil, en torno a un 1.300.000 km² (en una faja que se extendía del sur al nordeste del país), actualmente hay un remanente próximo a los 100.000 km², algo menos del 8 % del área original. La región del sudeste se mantuvo razonablemente preservada, como consecuencia de la inaccesibilidad y de las dificultades para urbanizarlo, resultado de un relieve accidentado.

La formación geológica del área está dividida en dos grandes sistemas: por un lado los macizos y montañas, y por otro las playas, restingas y manglares.

Selva Atlántica: reservas del Sudeste

Las islas Comprida y Superagüi, son dos islas con playas y manglares de Selva Atlántica de extraordinaria belleza.

Aun habiendo perdido gran parte del territorio, todavía hoy  rivaliza con la Amazonía en lo que respecta a la biodiversidad y a su belleza. Como la mayor parte de la selva actual está situada en cuestas y montañas, más luz penetra en sus diversos estratos y muchos árboles están llenos de epifitos. La variedad enorme de orquídeas y de bromelias es típica de una selva atlántica bien preservada. Sólo son especies endémicas la mitad de los árboles y dos tercios de bromelias y palmas.

Una exuberante selva llena de tesoros ocultos como cascadas “velo de novia”, delicadas orquídeas o el bello tití león dorado. Hay muchos lugares desde donde el visitante tiene facilidades para aventurarse selva adentro. Observadores de pájaros pueden descubrir una variedad enorme de especies, incluyendo algunos endémicos en peligro de extinción. Y para los aventureros hay un gran abanico de actividades como senderismo, ciclismo de montaña, rappel, descenso de cañones, rafting, piragüismo y paseos a caballo. Y además… Algunas de las mejores playas de Brasil están muy cerca.

Hay más de 800 especies de pájaros registradas en la Mata Atlántica, desde la majestuosa y muy rara águila arpía hasta el minúsculo ermitaño chico rufo (un colibrí de 8 cm.). Coloridos grupos de tángaras vuelan de árbol en árbol en busca de frutas comestibles; trepatroncos y hormigueros buscan insectos en troncos y ramas y el triste silbado del anambé negro y dorado resuena por la selva densa.

La lista de mamíferos de la Mata Atlántico tiene más de 150 especies, pero muchos son nocturnos y esquivos. Más de un tercio de los mamíferos en peligro en Brasil son endémicos de este ecosistema único. Se destacan los seriamente amenazados titíes león dorado y el mono más grande de Suramérica, el “muriqui” o mono carbonero.

La Mata Atlántica es también rica en reptiles, anfibios y mariposas.

El interés científico del área ha crecido debido a la diversidad de formas de vida, relacionadas mutuamente en sistemas complejos, y a la de los varios ejemplos de procesos evolutivos y de desarrollo biológico.

+ Patrimonios de la Humanidad: